Cuando los propietarios contactaron con nosotros, nos encontramos una vivienda aislada de planta baja de una tipologia clásica de casa de campo/pueblo.

El estado inicial parecía carecer de valor alguno, aunque rapidamente vimos el potencial que escondía. Tras el falso techo registrable aparecía una cubierta con vigas y viguetas de madera, unos pilares de ladrillo macizo, una altura de mas de 4 metros…

Nuestro objetivo fue dotar a esta vivienda de generosidad de espacio, luz y confort. Como condicionante teníamos el que no podíamos abrir nuevos huecos al exterior, y en la nueva distribución era indispensable la creación de tres dormitorios y un aseo nuevo.

Se accede a través de una puerta de madera antigua, que los clientes quisieron mantener. Tras ella el salón-comedor, donde recuperamos los arcos y parte del ladrillo original. A continuación nos encontramos con la cocinar donde hemos incorporado una barra-península a juego con muebles blancos y madera. Este espacio es nuestro favorito, ya que se ha convertido en el corazón de la casa.

Se recuperan los techos altos con vigas y viguetas de madera. Los suelos se eligen de tono madera oscura que contrastan con zonas de gres que asemejan las históricas baldosas hidráulicas.

Gracias Laura y Calixto por depositar toda su confianza en nosotros y poder soñar juntos.